“La resiliencia del Pueblo Colombiano”. Por: Rafael Enrique López Camargo – Abogado PHD (c) en Derecho.
“La resiliencia del Pueblo Colombiano”.
Por: Rafael Enrique López Camargo – Abogado PHD (c) en Derecho.
Un sin número de situaciones adversas a lo largo de la historia, han acompañado al suelo patrio colombiano, con impacto directo en su crecimiento social, que permitieron al pueblo desarrollar la capacidad de reponerse y adaptarse a las circunstancias sobrevinientes, y derivaron en un moderado optimismo a la sobrevivencia como estrategias de afrontamiento a los problemas presentados.
En la dialéctica de la violencia, Colombia ha construido su desarrollo socioeconómico, pues este fenómeno ha estado presente la mayor parte del tiempo. La violencia política que aún no termina, con algunas variaciones de intensidad, fundamentada por discursos de odio y revanchismo, nos muestra una innumerable lista de víctimas a lo largo y ancho del país, que muchas veces se acepta como algo “normal”. A propósito, ha dicho INDEPAZ “A pesar de las promesas de no repetición tras el Acuerdo de Paz, la violencia política sigue viva. Y no solo a través de los asesinatos: también se expresa en amenazas, estigmatización, sabotajes, judicializaciones arbitrarias y la exclusión sistemática de voces incómodas para el poder local o nacional”. Frente a lo expresado es preciso advertir entonces que, del dolor y la tragedia dejado por las circunstancias, surge la fuerza interior persistente.
El desplazamiento forzado de más de ocho millones de personas, por razón del conflicto armado entre grupos ilegales, convierte a Colombia en la segunda nación con más desplazados internos en el mundo, de acuerdo con La IV Encuesta Nacional de Verificación 2023 que realizó ACNUR; esta dramática situación impacta el aspecto económico y emocional de las víctimas, pauperiza su bienestar y las convierte en “las más vulnerables entre las vulnerables del país”. En concurrencia con este fenómeno se encuentra presente el despojo de tierras, lo que afecta al campesino y la producción agrícola, sin embargo, muchos de ellos logran sobreponerse a la inédita situación, con alto grado de resiliencia.
El desempleo del 8.8% y la precariedad laboral concentrada en la informalidad del 56.3%, es un problema estructural que afecta a cerca de 15 millones de colombianos, según estadísticas del DANE; sobreponerse a esta crisis demanda un esfuerzo personal, físico y mental, para lograr un ingreso que no alcanza el salario mínimo trabajando más de ocho horas diarias y comprometiendo a casi todos los miembros de una familia. Algunos profesionales con preparación académica superior se emplean en varias actividades diferentes para logra un salario digno. La precariedad laboral reduce la calidad de vida y expone a las personas a comportamientos inapropiados. La delincuencia común y la violencia en las calles atemoriza, y convirtió a Colombia en uno de los países más violentos del mundo.
La insuperable corrupción administrativa, realizada por políticos indecentes y deshonestos, termina por afectar la inversión social que demanda la mayor parte de población. La sustracción ilegal de recursos impacta directamente en servicios básicos, mala calidad en salud y educación, así como la pésima malla vial, que imposibilita el transporte rápido y eficiente de mercancías y productos comestibles.
La Corporación Excelencia en la Justicia, ha manifestado que la impunidad en Colombia llega al 93% lo que genera desconfianza en el aparto judicial y conduce a la aplicación de justicia por mano propia, agravando los problemas ya existentes. Las víctimas de la guerra no declarada, desplazamiento y ejecuciones extrajudiciales han aumentado su sufrimiento con la revictimización generada en negación de justicia restaurativa, ante lo cual se ha pronunciado la Defensora del Pueblo manifestando “no podemos permitir que el sufrimiento de las víctimas se quede en el olvido”.
Que el pueblo de Colombia con su tesón, amor patrio, y encomiable deseo de superar la dificultades y adversidades que ha resistido durante mucho tiempo, logre encontrar el “jubilo inmortal y el bien germine ya”
