“El(a) presidente(a) que Colombia necesita (2ª. Parte)”. Por: Rafael Enrique López Camargo – Abogado PHD (c) en Derecho.
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Por: Rafael Enrique López Camargo – Abogado PHD (c) en Derecho.
Retomando el listado de necesidades que deberá atender el(a) presidente(a) que elegiremos el 31 de mayo de 2026, tiene que ver con el freno frontal y sin contemplación a la corrupción: por el daño social que causa, el delincuente de cuello blanco representa mayor peligroso que el delincuente común, sin embargo, a los dos hay que combatirlos por igual, coadyuvado por organismos de control y rama judicial eficientes y eficaces, que será la única forma de recuperar la confianza en las instituciones. A pesar de existir mandato constitucional (art.13) y contar con la ley 1482/11, modificada por la ley 1752/15, se presenta en nuestro país una marcada discriminación en todos los sentidos, propiciada muchas veces por algunos aspirantes a la presidencia de Colombia; este fenómeno debe combatirse institucionalmente, y aplicar los castigos correspondientes a quienes incurran en tan reprochable conducta; al(a) nuevo(a) mandatario(a) corresponde abogar por igualdad social y económica de sus conciudadanos.
Como atribución constitucional y en su calidad de comandante supremo de las fuerzas armadas de la república, corresponde al(a) primer(a) mandatario(a) frenar el desplazamiento forzado interno de personas en condición de vulnerabilidad y el asesinato de lideres sociales y defensores de derechos humanos; en Colombia según documento de la ONU entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2024, se registraron 186 alegaciones de homicidios, y de acuerdo con un informe de la Defensoría del Pueblo, revela un aumento de la violencia en Colombia durante los primeros cinco meses de 2025, con un total de 81 asesinatos de personas defensoras de derechos humanos y liderazgos sociales a nivel nacional, esta situación hace endeble la democracia. Como suprema autoridad administrativa, deberá nombrar a los más capaces y aptos para los cargos de alto nivel, combatiendo con firmeza y carácter la mediocridad administrativa.
Colombia considerada una potencia alimentaria del mundo, según la FAO, no puede seguir contando población infantil con desnutrición aguda e innumerables casos de muertes por física hambre, con mayor afectación en comunidades indígenas, lo cual se constituye en un problema de salud publica que necesita la acción urgente del(a) proximo(a) presidente(a) de Colombia, delegando responsabilidades en el Ministerio de Salud y Protección Social y el ICBF.
Otras areas no menos importantes que necesitan la atención urgente del(a) proximo(a) mandatario(a) de los colombianos, es el mejoramiento de la malla vial a nivel nacional que se reclama a voces, pues es inaceptable en pleno S. XXI el deplorable estado de las “vías” en algunas regiones, donde es imposible transitar para poner a disposición del consumidor los productos agrícolas, dejando en imposibilidad de desarrollo económico estos territorios; a su turno, corresponde al gobernante en concurrencia con el Congreso de la Republica y la ANI poner punto final a las concesiones de algunos peajes, que se han convertido en fuente de enriquecimiento para unos pocos ciudadanos y pobreza para muchos. Los colombianos merecemos vivir en un ambiente sano y protegido de depredadores ambientales, toda vez que nuestro país es el de mayor biodiversidad por km², para lograrlo se debe dar estricto cumplimiento al Acuerdo de Escazú, del cual Colombia hace parte y fue aprobado mediante la Ley 2273 de 2022.
Un listado de derechos que se han conculcado a las personas en Colombia incluye la salud, que se encuentra en estado agónico, como la de muchos pacientes, la educación gratuita y de calidad que nos lleve a ocupar mejores puestos en pruebas internacionales, la libertad expresión que goza de protección constitucional, atacada e intimidada por expresar opiniones distintas y como derecho inaplazable la anhelada paz, querer y deseo de la mayoría de los colombianos. Para lograr con éxito la realización de los fines del Estado, quien llegue a gobernar a Colombia desde el proximo 7 de agosto, lo primero que necesita es conocer nuestro país y como complemento deberá trabajar en colaboración armónica con las demás ramas del poder público.
